son aquellas pequeñas cosas...
Hay dos tipos de personas: los que se ríen cuando van por la calle y los que creen que los primeros están locos.
Yo soy del primero
La sonrisa del transeúnte es contagiosa. Creo que es lo único que realmente me gusta que me contagien. Vas tan campante, de camino al súper, por ejemplo, y te encuentras con un chaval de unos veinte años con los cascos puestos y le escuchas murmullar el grito del solista: las greñas, los pantalones por debajo del culo, la mirada perdida y los dedos imaginándose las notas de esa guitarra. ¿Qué puedes hacer en ese momento? Sólo sonreír!
Una señora mayor sale de una droguería de barrio e intentando cerrar bien la puerta se hace la picha un lío y se le cae algo al suelo. Sin que le dé tiempo a darse cuenta, ya lo has recogido: "gracias hija". Y sonríes ya por el resto del camino.
Son los pequeños detalles de lo cotidiano los que llenan nuestra vida.
Ayer no hubo "pequeños detalles", y por eso fue un mal día.
Yo soy del primero
La sonrisa del transeúnte es contagiosa. Creo que es lo único que realmente me gusta que me contagien. Vas tan campante, de camino al súper, por ejemplo, y te encuentras con un chaval de unos veinte años con los cascos puestos y le escuchas murmullar el grito del solista: las greñas, los pantalones por debajo del culo, la mirada perdida y los dedos imaginándose las notas de esa guitarra. ¿Qué puedes hacer en ese momento? Sólo sonreír!
Una señora mayor sale de una droguería de barrio e intentando cerrar bien la puerta se hace la picha un lío y se le cae algo al suelo. Sin que le dé tiempo a darse cuenta, ya lo has recogido: "gracias hija". Y sonríes ya por el resto del camino.
Son los pequeños detalles de lo cotidiano los que llenan nuestra vida.
Ayer no hubo "pequeños detalles", y por eso fue un mal día.
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