23...

...¡y las que aún me quedan!
Esas son las horas que llevo en pie, de las cuales 20 las he pasado delante de este ordenador.
Se me caen hasta las agallas, y mis hombros están entumecidos de tanto escribir.
Aún así, seguiré al pie del cañón. No dejaré de luchar mientras quede una sola palabra que decir. No descansaré hasta ver todo mi trabajo redactado. Aprobaré contaminación, así me cueste una noche sin sueños, sin lunas ni abrazos, sin caricias ni recuerdos, llena de ojeras y agotamiento.
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Pistacho -
der plagg soñador -